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El papel de la mujer en la sociedad y su dedicación a sus propias ideas son dos temas que
autores han explorado hace muchos siglos. Aunque una parte del público puede ser tentada
a decir que nada más se puede escribir o mostrar sobre estos temas, se deben considerar
las obras en que un artista presenta un punto de vista original sobre la cuestión
discutida. Una de estas obras es la película "Yo, la peor de todas," que cuenta
la historia de la escritora mexicana Sor Juana Inés de la Cruz, sus experiencias y su
vida de una poeta en tiempos que no permitían la expresión secular y cultural por la
mujer. Un elemento importante de la película es su título, usado para caracterizar y
explicar no solamente las acciones de la protagonista, sino también las perspectivas de
otros personajes que aparecen en la historia.
El título de la película se puede asociar con los procesos sociales que
tenían lugar en el siglo XVII. Sor Juana se caracteriza como "la peor" porque
era diferente de las otras mujeres del mismo tiempo y país. Los conflictos internos de la
Iglesia en este momento causaron una inseguridad entre los niveles más altos del clero.
Así, cada "desviación" de los estandartes del comportamiento establecidos por
las instituciones de la religión oficial fue una amenaza a su autoridad. En una realidad
como ésta, Sor Juana era una excepción a las normas seguidas por la mayoría de las
mujeres en este período. La Iglesia la consideraba "la peor" por razón de su
inteligencia, talento y dedicación a su preferencia, a las actividades que le daban una
satisfacción intelectual. La Iglesia no podía beneficiar de las escrituras de una mujer
que, aunque había aceptado la vida en un convento, decía que ella "perdía la voz
de Diós entre las voces del universo." Este interés en la vida secular en vez de la
vida religiosa, y también su inclinación de contradecir ideas católicas aceptadas sin
preguntas o explicaciones, fue un peligro para el clero, que al mismo momento tenía que
resolver otros problemas sobre su autoridad. Así, su caracterización "la peor"
fue justificada por la Iglesia con la necesidad de que todos se conformen a sus reglas,
así que no hay una afrenta a los valores religiosos y morales.
Haciendo otra referencia al título de la película, como sor Juana fue
considerada "la peor," la Iglesia le impuso el castigo más duro. Por su crimen
ella tuve que renunciar a todo lo que quería más sus libros, sus papeles y
también sus recuerdos. Dejando su amor y su ocupación más preciosa la
oportunidad de crear literatura y de expresar sus pensamientos en un modo poético que no
coincidía con las creencias de la Iglesia fue su pena por ser inteligente y por no
tener miedo de la autoridad absoluta de la religión.
El título de la película también tiene otro significado. Las palabras
"yo, la peor de todas" representan un marco: ésas son las primeras cosas que el
público ve al principio del film y también presencian a la última escena, como una
parte indispensable del final trágico. Su significado y el hecho que sor Juana escribió
estas palabras en vez de su propio nombre se puede interpretar como un símbolo de la
repugnancia de la protagonista de denunciar sus ideas. Generalmente, el nombre se asocia
con el alma y la mente del ser humano; escribiendo esta frase bajo de sus confesiones, la
mujer implicó que, aunque todos la consideraban "la peor," ella tenía la
firmeza de preservar sus creencias.
Las palabras que aparecen en el título de "Yo, la peor de todas"
proveen asociaciones no solo con el significado de la película en sí misma, pero
también con el contexto histórico de su personaje principal. Sor Juana mereció el
título de "la peor de todas" por su desobedecimiento a las autoridades
religiosas y por su firmeza a preservar y a defender sus ideas.
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