El cine cubano: Crítica y cambio desde adentro
                                                                   por Alicia Cacchione '00

home_button.gif (325 bytes)
El cine cubano está conocido por todo el mundo.  Es el mejor cine de América Latina y uno de los mejores del mundo.  El cine cubano también es muy joven.   Antes de la Revolución, Cuba importó todas sus películas de los Estados Unidos.   Estas películas actuaron como refleciones de la cultura, pero una cultura norte americana y no cubana.

El Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos, el ICAIC, fue fundado los primero tres meses que Fidel Castro, Che Guevera, y los otros revolucionarios llegaron victoriosos en la Habana, en el día primero de enero, de 1959. El ICAIC era uno de los primeros elementos de los nuevos decretos de la cultura cubana debajo de la nueva constitución.  El gobierno reconoció el cine como medio de comunicación importante para mostrar la sociedad y las ideales de la Revolución. Quería animar la podución del cine, pero con limitaciones. En la Constitución Socialista Cubana de 1975, dice que, "Criticism through mass media must strictly observe the constructive and fraternal nature which is to be the overriding characteristic of criticism under socialism." Eso quiere decir que el cine puede criticar el sistema, pero solamente si el tema avanca la fraternidad y la Revolución.

Los artistas la veían la formación del ICAIC como uno de los triunfos de la Revolución, pero nadie sabía adónde deberían comenzar. Ahora tenían la oportunidad a mostrar la cultura cubana, pero la cuestión era: ¿qué es la cultura cubana? ¿Cuales conceptos querían representar, y cuales relaciones querían formar entre los artistas y los espectadores? No habían muchos marxistas, y los intelectuales eran ensenaidos en las tradiciones europeas y norte americanas. Excepto de la generación de intelectuales rebeldes de los años veintes y José Martí, muy pocos cubanos estudiaban la cultura propia cubana. Entonces la primera cosa que tenían que hacer era definir el concepto de cultura que querían defender. En contacto con los cambios de la Revolúcion, los intelectuales cambiaron sus ideas también.

Hay mucha critíca del cine cubano, porque mucha gente cree que el derecho del artista está reprimido en la censura. Muchos directores cuales quedaron en Cuba dicen que tienen más libertad para mostrar lo que quieren ahora, que antes de la Revolución. Hay exiliados que dejaron el país y hacen películas criticando el gobierno y la sociedad cubana, pero también hay muchos directores cubanos cuales defienden al cine cubano y sus derechos artisticos. Durante un viaje a Inglatera, el director cubano, Santiago Alvarez, explicó al BBC que, "Sí, tenemos la censura. No podemos hacer películas cuales son racistas, fascistas, ni Zionistas..."  En otro artículo en el Village Voice, Tómas Gutiérrez Alea, uno de los mejores directores cubanos y uno de los fundadores del ICAIC, defiendió al cine cubano, diciendo, "No vivimos en un paradiso por la tierra. Todavía no somos las personas del futuro que quereríamos a ser. El prejuicio, la injusticia, y el inepto todavía están con nosotros, y conocemos nuestra lucha contra ellos quienes quieren destruir nos."

El cine ofrece los cubanos un lugar para crticar el gobierno, si la critíca avanca a las causas de la Revolución. Los directores pueden analizar la realidad en que viven y sus defectos para animar a la audiencia a discutir lo que puede hacer para ayudar a la Revolución en una manera responsable.

De vez y cuando las películas no son evidemente favorables.  En la película por Alea, "Fresas y chocolate," (1993)  Alea muestra los valores del "nuevo hombre," y la Revolución cuando muestra un hombre, Diego que es un homosexual. Diego conoce a un estudiante comunista, David, y crece una amistad entre los dos, a despecho de sus diferencias. También hay una mujer, Nancy quien es una puta reformada, salvada por uno comunista. Ella es suicida y confundida, pero representa una nación a punte de destruir, en una manera positiva.  Los personajes tienen vidas tan diferentes, pero todos quieren vivir en una sociedad buena y justa para todos. Trabajan juntos para romper a los defectos de la sociedad en que viven.

Había mucha critíca de "Fresas y chocolate", una persona dijó que la película es "...una critíca de la sociedad cubana postrevolucionaria que con su inflexibilidad...es nada para la intelectual..." No estoy de acuerdo con esta interpretación. Creo que el autor no pensaba muy hondo en la película, ni en la historia del cine cubano. Alea quiería representar una problema en la sociedad cubana para que los cubanos deben a areglar. Creo que esta película inclueye los espectadores y anime pensamientos criticas. El autor Michael Chanan dijó en su libro, The Cuban Image,

Although the film as a material object is exactly the same wherever you watch it, the film you see depends on...where that is. The image...projected is everywhere the same, but the space between your eyes and the screen is different.

Chanan quiere decir que aúnque la película como objecto es igual en cualquier lugar donde la veas, la película que entiendes depende sobre el lugar de donde estás. Yo creo que Chanan es corecto aquí. El problema con el cine cubano, y latino americano, es que la mayoría de la gente no entiende la historia ni la cultura cubana. Entonces la gente no entiende lo que es revolucionario y lo que no es revolucionario; por ejemplo en el caso de la película "Fresas y chocolate."

El cine cubano es un medio muy importante y informante para entender a la sociedad cubana. Las películas abrazan los valores de la Revolución y muestran los conflictos de la sociedad, pero animan a la audiencia a pensar y areglar los problemas en una manera informativa y responsable. En el caso del cine cubano, el arte y la política tienen una relación profunda y tan importante.
 

articulo_buttons.gif (1201 bytes)