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Estaba sentado al
otro lado de la mesa esperando una respuesta. Era guapisima. Tenía el aspecto que quieren
las niñas pequeñas y que envidian las mujeres mayores. Estaba, como siempre, vestida de
pija. Con su traje negro, su pelo negro, su piel morena y los ojos oscuros, ella estaba
casí perdida en las sombras. Estabamos sentado en un rincón oscuro de un bar en Madrid.
Había muy poca gente allí tan temprano; una pareja en una mesa, dos o tres camareros,
dos hombres que escaparon de la lluvia para tomar una cerveza, mi compañera, yo, y Joy,
sentado también al otro lado de la mesa. Joy era atractiva, y también bien
vestida, pero en comparación con Querida, parecía muy normal. Ella no tenía interés en
nuestra charla ni en el bar - una revista de mujer, Comsopolitan, estaba abierta en la
mesa. Los colores brillantes de las fotos de la revista, las rosas y azules de la
nueva ropa de primavera parecían marrones y grises en la oscuridad. La pequeña vela en
el centro de la mesa no nos ofrecía mucha luz. Se quemaba como si teiera a las sombras
que amenazaban con comerla.
Yo no dije nada.
Por fin, Querida rompió el silencio.
"Oiga, Uniqué - tienes que decirme algo. Si él me quisiese -
pues claro que me quiere, pero... ¿sabes? Pues, si él me quisiese no me utilizaría
¿verdad? Ni por mi dinero ni para tenerme para adorno. ¿O soy yo demasiada
paranoica? Quizás no sea nada. Claro que me ama pero - Mira, ¿qué piensas tú?"
"Pues," empecé, "estás segura de que él te quiere y
bueno - si él te amase, no te usaría. Pero si sospechas que él está utilizándote por
- por ejemplo, el dinero de tu padre..."
"¡Qué horror!" interrumpió Querida, "Claro que a mi
padre nunca le ha gustado mi novio y siempre que él sale conmigo sólo por el sexo y que
se quiere casar conmigo por el dinero y después va a dejarme sola y sin dinero. Pero,
nunca he pensado en esto. ¿Qué piensas tú? Papá puede tener razón."
"Querida. Yo no sé sobre todo eso. Me parece un poco ridículo,
pero nunca se sabe. Puede ser."
"Por supuesto que es ridículo. Él me quiere."
"Si lo crees con todo el alma, no debes sospechar - pero nada
puede ser perfecto." dije.
"Are you talking about the fianceé again?" preguntó Joy,
también mirandome. Ella no habla español. "Will you just dump the bastard
already?"
Querida no estaba pensando en inglés y no entendió nada,
"¿Qué?"
"Nada," dije, "Sólo que necesitas cambiar las cosas o
dejar de pensar en él.'
"¿Crees tú que necesito un cambio?" me preguntó con los
ojos muy abiertos y también mirando a Joy, quien había regresado a su revista.
"Mira, hija. Es tu vida y es tu novio..."
"Y le quiero," interrumpió otra vez.
"¿De veras?"
"Por supuesto."
"Y ¿te quiere?"
"¡Por supuesto!"
"Y ¿eso lo crees con todo el alma?"
"Todo el alma."
"Vale. Si eso es verdad no hay ningún problema. Pero hay que
pensarlo."
"Bueno," dijo rápidamente sin pensar en nada "No hay
ningún problema. No pasa nada."
"Señoritas," dijo una voz en la oscuridad,
"Guapas."
"Rubia," silbó otra voz en mi oído.
"Felix! Val!" Joy se reía, "Sit down! You're
late!" Señaló a las dos sombras que aparecieron cerca de las mesa. Felix, la forma
más alta, susurró una excusa en inglés y se sentó al lado de ella. Con su camisa
negra, parecía solo una cabeza y dos manos flotando en la oscuridad, fumando un
cigarillo.
La otra forma, Valiant, se sentó cerca de mí.
"¿Qué pasa, bonita?"
"No pasa nada."
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Él sacó un cuaderno y un bolígrafo. Abrió el cuaderno a una hoja en
blanco y tomó el boli entre los dedos en la actitud de escribir, pero no
escribía. Miraba a Felix, quien estaba hablando con Querida. Tenía un
periódico en la mano.
"Mira. Mira eso," indicó el título, miró a
todos. "¿Podéis creerlo? Nuestro país está
destruyendo el mundo."
"¿Como?" preguntó Querida.
Felix abrió el periódico por un artículo en la
segunda página:
Reuters, Bruselas
La OTAN facilitó ayer una versión confusa sobre el ataque en que, según
Belgrado, murieron 70 civiles. La Alianza Atlántica admite que fue uno de
sus aviones el que bombardeó al grupo de albaneses. El piloto que tiró
el misil explicó que tenía "la convicción absoluta convicción"
de que estaba bombardeando un convoy militar. El error pudo deberse a la
altura a la que volaba el avión. La OTAN ha admitido que se equivocó en
matar la caravana de refugiados. Serbia acusa a la OTAN de haber
provocando 1000 muertos civiles desde el principio de la guerra. La OTAN
ha declarado que los bombardeos continuarán.
"Jo-der," dijo Val, "Ahora matamos a
refugiados."
"Suponía que estabamos salvándolos,"
suspiré.
"¿Y quiénes son nosotros?" preguntó Felix,
"Yo no soy parte de eso."
"Ni yo," añadió Querida.
"Ni yo," dijo Val.
"Ni yo," dije.
Joy miró al periodico, "Oh. NATO. Jesus,
them! Hey, can I get a look at the culture section? Thanks."
Felix le dio la sección de cultura y tomó el
periódico en sus manos, "No lo entiendo. Estamos en la guerra -
perdona - están en la guerra para proteger a esta gente de Milosovic, y a
causa de los bombardeos 70 civiles albaneses están muertos y el cabrón
de Milosovic está vivo. ¿Es tan difícil matarle? ¿No puedan matar a
Milosovic solamente? ¿Tienen que castigar al país? Si ellos no saben
cómo conseguir su objetivo, quizás es una señal de que no deben meterse
en los asuntos de otros."
En este momento llegó la camarera. "¿Qué pongo?"
"Whiskey y agua," dijo Felix.
"¿Qué?" la camarera parecía confundida.
"No me preguntes. Pónmelo." La pobre lo
apuntó.
"Té," dijo Val.
"Café irlandés para mí," dijo Querida,
sonriendo.
"¿Para mí? Té - no café irlandés," dije.
"Screwdriver," dijo Joy.
"¿Eh?"
"Oh sorry, you probably don't know what that is.
Ummmmm... rum and Coke," Joy siguió hablando.
"Lo siento," dijo la camarera, "no te
entiendo."
Felix intervinó, "Ron y Coca-cola."
Ella inclinó la cabeza y escapó en la oscuridad.
"Bueno," Querida estaba jugando con la manga
de su chaleco. "Felix," continuó, "¿no crees que la OTAN
tiene una responsibilidad? Milosovic ha dicho que no parara y que quiere
morir antes de que tropas armadas entran en Belgrado. La OTAN no puede
senatarse y mirar la muerte de miles de personas."
"¿Y puedan causar la muerte de las mismas
personas?"
"Fue un error, ¿no?"Querida me miró,
buscando apoyo.
"Sí, un gran error," contesté.
"Sí, un gran error. Si crees en errores,"
dijo Felix, apasionado. "Los pobres mueren. y en vez de
Milosovic, tenemos nosotros - no - tienen ellos la culpa. Deben dejar a
Kosovo. No es cosa suya."
"Y ¿deben mirar la injusticia allí? ¿Deben
ignorarla? pregunté.
"Sí, sí - ¡Deben!" eclamó Felix en voz
alta. Joy le miró con sorpresa y él se calmó un poquito. "Milosovic
tiene enemigos dentro de su propio gobierno. Pero cuando la OTAN
bombardeó su país, todo el gobierno se unió
- para defender a su tierra. Ellos podrían hacer algo. Es su país, es su
pueblo, y es su problema."
"Sí," dije, "Sí, lo es, pero..."
"Pero nada," dijo Felix, impaciente,
"¿Valiant? ¿Qué crees? ¿Dejarlo o qué?"
"Yo no sé porque no podemos vivir en paz. ¿Qué
les ha pasado a los hippies de los sesenta? Ellos son de la generación
que hace todo eso. ¿Dónde están?" preguntó Val, todavía
mirando fijamente a su página en blanco, con el bolígrafo en mano.
"O ellos están en Washington DC o ellos están
todavía drogados," replicó Felix, obviamente disgustado.
"Debemos hacer el amor y no la guerra," dijo
Val en voz baja, mirandome. Incliné la cabeza.
"Paz," dijo Val, acercándose, "Imagínate..."
Pero Felix lo oyó e interrumpió con, "Gracias
Señor Lennon y basta. ¿Puedo decir una cosa?"
"¿No has dicho bastante?" Val murmuró,
mirándome en vez de mirar el cuaderno.
"¿Qué?" Felix gruñó.
"Nada." Val regresó a su cuaderno.
"For the love of Chirst, Felix," dijo Joy,
suspirando. "Can't you just have a beer and not argue
about something? My God, you can be such a pain in the ass."
"Estoy de acuerdo," dijo Querida.
"Estás pesado hoy. ¿Tienes que discutir con cualquiera persona qué
está hablando?
"Me gusta ser pesado, miraos. No podéis discutir,"
gruñó en la oscuridad, "Tú siempre sonríes y poco más. Y Val -
escribe y sueña. Joy está en España y no habla español - ella no va a
discutir..."
"Oye, Felix, sí pero..." empecé a decir
algo. Él me interrumpió.
"Y tú. ¡Tú siempre estás de acuerdo con todo
el mundo!"
"Oye, Felix," suspiré, "No quiero
discutir contigo, ¿vale?"
"Estamos aquí para relejarnos," añadió
Querida, "Somos estudiantes y estamos en Europa - jovenes, felices,
libres, y enamorados, ¿no? ¡Es la mejor época de nuestras vidas!"
Felix se reclinó en la silla, "Vale, vale. No lo
discutimos. Hablaramos de otra cosa. Val - ¿qué has escrito
está noche? ¿Algo sobre la paz o algo sobre las mujeres?"
"Nada," dijo Val, mirandome, "Estaba...
distraído..." Yo pensé que iba a abrazarme, pero no pasó
nada.
"¿Y de qué hablabaís cuando llegamos?"
Felix preguntó, buscando un tema para hablar.
"Nada," contestó Querida, "Sólo de mi
novio."
"¿Tu novio? ¿Hay algún problema?"
"The boyfriend again? Just dump him, will
you?" dijo Joy.
Querida sonrió, "No te preocupes. No pasa
nada."
"And you?" preguntó a Joy.
"Oh, me? Nothing." contestó, todavía
leyendo la revista.
"Y tú - ¿qué pasa, Uniqué?"
"No pasa nada."
"Bueno," cerró el periódico y miró al
techo.
"¿No vas a leer más?" la pregunté.
"La verdad es que no me gusta mucho leer los
periódicos," contestó, "Sólo leo cuando veo algo muy trágico
o sangriento como eso."
"Oh." dije.
"Quiero mi bebida," dijo, impaciente otra vez,
"¿Donde está la puta camerera?"
No podíamos ver cas nada en la oscuridad.
Y la lluvia seguía cayendo.
Y no pasó nada.
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